jueves, 21 de febrero de 2013

La Casa Wantzelius




¿Casa de los Wantzelius? Así le dicen no sabemos desde cuando. Tal vez desde 1914 cuando la compró el comerciante George Wantzelius, pues antes, mucho antes, en 1851 la casa había sido construida por Adolph Henrich Wappaus, hijo del armador George H. Wappaus, segundo naviero de importancia en Hamburgo, metrópoli del comercio alemán desde la creación en el siglo XIII de la liga Hanseática. 
            Georg Wantzelius, de origen checo, de los que emigraron al norte de Alemania, llegó muy joven, 1898, a Ciudad Bolívar.
            Su padre era Cónsul de Hamburgo en San Thomas, pero Georg Wantzelius nació en Alemania y allá creció y estudió hasta los diez años que su padrino H. Blohm lo entusiasmó para que se viniera a Ciudad Bolívar.
            Georg había sido campeón juvenil de tenis en Alemania y en Ciudad Bolívar no dejó de practicarlo. Aquí entusiasmó a paisanos suyos y Ciudad Bolívar tuvo su cancha de tenis y unos cuantos raqueteros hijos de la gente adinerada de la capital.
            Para 1914 cuando compra a Paschen la casa que hoy identifican con su nombre, G. Wantzelius tendría unos 36 años de edad. Era la época del Dictador Juan Vicente Gómez y gobernaba en el Estado Bolívar el General Marcelino Torres García, uno de los gobernadores que más hicieron obras de mejoramiento urbano para la ciudad. Para entonces la calle Libertad fue mejorada y se acrecentó el valor del inmueble.
            Georg Wantzelius  vivió allí con su familia hasta 1937 que la casa fue vendida para residencia del Presidente del Estado que entonces era el doctor José Benigno Rendón, pero éste nunca vivió allí porque al año siguiente cuando pensaba mudarse, fue sustituido por el doctor Ovidio Pérez Agreda, quien decidió destinar el inmueble para sede de la prefectura. Allí también funcionaron el Consejo Municipal, la Banda Dalla Costa y finalmente la Asociación Venezolana de Periodistas hasta 1965 cuando la casa acusaba un peligroso deterioro.
            Finalizando los años sesenta, la casa de los Wantzelius parecía tocar fin. Su progresivo deterioro, de acuerdo con el entonces presidente municipal, constituía un peligro público y ordenó la demolición. Alertada, la directiva Avepista realizó una campaña de prensa y radio que evitó la demolición, pero posteriormente, manos ocultas, buscando se desplomara espontáneamente, le sustrajeron vigas, puertas y rejas, pero aun así los centenarios muros amalgamados de piedra y barro, resistieron hasta que el General Betancourt Infante, Jefe del Estado Mayor de la V División de Selva y Presidente de la Sociedad Bolivariana del Estado Bolívar, hizo una campaña de prensa dirigida a sensibilizar a Mindur y Concejo Municipal para rescatar el inmueble y darle un uso socio cultural.  En tal sentido, el Concejo Municipal acordó ceder la Casa para sede de la Sociedad Bolivariana y del Cronista de la ciudad.
            Por su parte,  el Ministerio de Desarrollo Urbano comisionó a la arquitecta Elisa Rodríguez Landaeta para que salvara y restaurara el edificio  que debido a la extracción de las vigas había sufrido una inclinación de su fachada.
En1985 cuando surgió todo un movimiento a favor de la revitalización y protección del Casco Histórico,  comenzó el proceso de salvación y restauración y una vez restaurada la Casa Wantzelius, el Gobierno Regional haciendo caso omiso de lo previamente acordado por la municipalidad, se adueño de la Casa y fijó allí la Dirección de Educación del Estado.
            Quienes trabajaron ardorosamente para recuperar el inmueble, la Sociedad Bolivariana que después comenzó a presidir la profesora Carmen Padilla y el Cronista de la ciudad, quedaron sin sede.






No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada