viernes, 22 de febrero de 2013

Restructuración de la Plaza Miranda (XVI)




El Instituto de Cooperación iberoamericano, conjuntamente con la Gobernación del Estado, hizo posible la reestructuración de la Plaza Miranda dentro del conjunto de proyectos elaborados en función de la revitalización integral del Casco histórico de Ciudad Bolívar.
            La Plaza Miranda corona la colina El Vigía, contigua al Polvorín Santa Bárbara construido  por el ingeniero militar  Agustín Kramer bajo la administración de Centurión.  Al principio era un pedregal, una zona abrupta reservada para una plaza del Cuartel Nacional que al final recibió el nombre de Plaza Miranda, pero no fue sino hasta 1898, específicamente el 24 de octubre, que el Presidente del Estado, General Ernesto García decidió ornamentarla y erigirle algunos bronces donde no estaba extrañamente el del Generalísimo.
El Decreto del gobernante disponía: “Procédase a la formación de un jardín en la Plaza Miranda.  En cada uno de los ángulos sendos bustos de bronce de  los próceres Manuel Cedeño, Cornelio Antonio Muñoz, José Tomás Machado y Ascensión Farreras.  Se suponía que el centro de la plaza quedaba reservado para una estatua de Miranda aún cuando dicho decreto nada decía al respecto.  Lo cierto es que nunca ese decreto se hizo realidad y la llamada Plaza Miranda continuaba siendo un espacio sin los atributos propios de una plaza.
En 1901, el caraqueño Julio Sarría Hurtado, designado Presidente del Estado por  Cipriano Castro, resolvió erigir en la Plaza Miranda, en vez de una estatua  del Generalísimo, una del prócer civil guayanés Juan Bautista Dalla Costa Soublette que con antelación había sido realizada en Italia  El busto se develó el 5 de julio de ese año y tocó a  Don Hilario Machado pronunciar el discurso de orden exaltando la personalidad y obra progresista de Juan Bautista Dalla Costa Soublette.
El 7 de julio de 1913, el doctor Luis Godoy, Presidente del Estado, halló no congruente que la plaza Miranda estuviese presidida  por el busto da Dalla Costa y en consecuencia procedió a enderezar el entuerto  con el siguiente decretó “Artículo 1º.  En la Capital del Estado, en el terreno adyacente por el oeste al Cuartel Nacional y donde se levanta el busto del esclarecido guayanés Juan Bautista Dalla Costa, se construirá una Plaza, debidamente ornamentada, que llevará el nombre de “Plaza Dalla Costa”, pero los citadinos bolivarenses, por fuerza de una costumbre que se hizo arraigadamente tradicional, siguió llamándola “Plaza Miranda”.
Para ser leal y más legítima esa tradición bolivarense, en 1986 el busto de Dalla Costa fue reubicado en el patio de la Casa de los gobernadores de la colonia que había sido restaurada y adecuada para las exigencias del actual Palacio de Gobierno y en la peana de la Plaza Miranda, la Logia Asilo de la Paz erigió el busto de Miranda en memoria de quien había fundado en Londres  la logia “Gran Reunión Americana”.
Vale decir que el Gobierno Regional de la época perezjimenista, había mandado a modelar una estatua pedestre de Francisco de Miranda para la plaza.  Esta estatua hasta pensar una mejor reubicación del busto de Dalla Costa, permaneció en el depósito llamada “La Granja” de la gobernación del Estado hasta 1968, cuando el Gobernador Luis Raúl Vásquez Zamora aceptó una solicitud de la base de Palo Negro en Maracay y la donó sin autorización de la Asamblea Legislativa.  Así lo estableció la Policía Técnica Judicial a cargo del comisario  Cirilo Perdomo en mayo de 1974 luego de una investigación ordenada por el Gobernador Roberto Arreaza Contasti tras una denuncia hecha por el corresponsal de El Nacional.


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