viernes, 22 de febrero de 2013

Otros proyectos de revitalización (XI)




El resto de los 21 proyectos de intervención en función del proceso de revitalización del Casco Histórico de Ciudad Bolívar, aparte del Mirador y el Zanjón, abarcaba la recuperación vial de la calle Venezuela (en la foto), recuperación de las Galerías del Paseo, la reestructuración de la calle Bolívar a ver si se le podía devolver su dignidad e identidad, la restauración de La Escalinata, un estacionamiento en dos y medio niveles detrás del Consejo Municipal, otro estacionamiento de un nivel cerca de la Plaza Miranda, la reestructuración de la propia Plaza Miranda y del edificio de la Policía. La policía sería mudada de ese edificio que es de unas bellísimas proporciones, muy noble, y que realmente debía ser el gran Centro Cultural cubierto de esta ciudad.
Otra propuesta era la recuperación de la Plaza Farreras, como una Plaza y no como una asociación de islotes como está ahora, desarraigados uno del otro; recuperación de  la plaza del Cine Río, la plaza Santana, la antigua sede de los Tribunales en la calle Dalla Costa para convertirlo en un Comedor Social, un programa de recuperación de los techos por manzanas, la peatonización del Cuadrilátero Histórico y la peatonización de la calle El Zanjón.
            Los estudios no abarcaron la Laguna de el Porvenir por considerarse que no entra dentro del casco histórico pues es apenas borde del casco. Sin embargo, la Oficina Técnica tenía propuestas vinculadas con el equipamiento social derivado de su estudio socio-económico. Así fue concebida un área deportiva y otra para un mercado porque curiosamente el Casco Histórico carece de un mercado de alimentos, del clásico mercado Municipal que tenía entendido existió años atrás en el Mirador Angostura. Las carencias del casco histórico son enormes. Carece no solo del mercado sino de oficinas de correos y de otros servicios que muy bien podían ser instalados en esa zona de La Laguna donde todavía no se había creado el hoy Jardín Botánico del Orinoco.
El equipo técnico venezolano-español también planteó  la reestructuración vial del Paseo Orinoco, un proyecto el de mayor inversión pues requería de un estudio de tráfico y de transito muy fuerte que debía hacerse no sólo del casco sino de las áreas de influencia para ver que vías alternas de descarga se les podía dar. La idea era dejarle al Paseo Orinoco un sólo sentido de tránsito con tres vías de circulación y áreas de estacionamiento, con lo cual se conseguiría que el Paseo tuviera 22 metros de ancho a lo largo de todo su kilómetro y medio. Así se recuperaría el paseo peatonal que ya tuvo Ciudad Bolívar porque hubo un momento en que fue así, una sola dirección de tránsito.           Hasta avanzado el siglo pasado, el Gran Hotel Bolívar (hoy Hotel Colonial muy disminuido)  al igual que el Club de los Alemanes devenido posteriormente en Club de Comercio finalmente reubicado en las afueras, eran los centros socialmente neurálgico de la ciudad,  Los eventos sociales importantes transcurrían en esos dos puntos del Paseo del Orinoco. En la actualidad esto es imposible porque  penetra el monóxido de carbono que expiden los tubos de escape de los autobuses y donde casi no se puede conversar a causa del perturbador ruido del intenso tráfico automotor.
            El nivel de agresión que producen en el Paseo Orinoco las barreras de circulación rápida impiden la posibilidad de relación entre la ciudad y el río.  Mientras permanezcan esas dos barreras de velocidad y de transito rápido en el Paseo Orinoco será imposible la armonía social y ecológica, de suerte que desde entonces está severamente planteado corregirlo, domarlo, ahora más que nunca que se ha empeorado con la buhonería y mercachifles in creciendo por falta de autoridad.




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